¿Por qué convertir JPG a PNG?
Convertir en este sentido no va a recuperar el detalle que JPEG ya tiró, pero sí detiene la hemorragia: a partir de aquí cada guardado es sin pérdida. Es justo lo que quieres antes de una tanda de edición, o cuando una herramienta exige PNG específicamente.
Elige PNG cuando la transparencia tenga que sobrevivir, o cuando la imagen se vaya a editar otra vez. El texto, los logos, las capturas y el dibujo lineal salen intactos de un ida y vuelta por PNG.
Preguntas frecuentes
¿Se suben mis fotos a algún sitio?
No. La conversión se ejecuta entera en tu navegador con WebAssembly y la API Canvas. Tus imágenes no viajan por la red, no pasan por ningún servidor y se borran de la memoria en cuanto cierras la pestaña.
¿Voy a perder calidad?
PNG es un formato sin pérdida, así que el resultado es una copia píxel a píxel de lo que se ha leído del original. El archivo suele pesar más que la fuente: ese es el precio de conservar cada píxel intacto.
¿Hay algún límite o coste?
Es gratis y no hace falta cuenta. Los únicos límites son prácticos: 30 archivos a la vez y 60 MB por archivo, para que a un móvil no se le acabe la memoria.
¿Puedo convertir varios archivos a la vez?
Sí: suelta hasta 30 archivos y se procesan uno detrás de otro, para descargarlos por separado o todos juntos en un ZIP.
¿Funciona sin conexión?
Una vez cargada la página, sí. El conversor en sí no necesita conexión, así que puedes quedarte sin internet y seguir convirtiendo.
¿Funciona en el móvil?
Sí, en iOS y en Android. Los lotes grandes van más lentos en el móvil porque la decodificación ocurre en el propio dispositivo, así que ve por grupos pequeños si lo notas pesado.